Saltar al contenido
▶️ TOP NEWS

Descubren una misteriosa tribu que puede aguantar hasta 13 minutos bajo el mar

7 junio, 2023

A lo largo de cientos de años, los bajau, conocidos como «gitanos del mar», han vivido en el mar en el Sudeste Asiático. La selección natural los adaptó para convertirse en los buceadores genéticamente más fuertes y resistentes.

Cerca de un millón de personas de Malasia, Indonesia y el sur de Filipinas viven del marisco que recogen del fondo marino.
Una de las autoras de la investigación, Melissa Ilardo investigadora de la Universidad de Copenhague, afirma: «Los bajau probablemente llevan miles de años viviendo en embarcaciones, viajando de un lado a otro de las aguas del sudeste asiático, visitando de vez en cuanto tierra firme», y añade: «Todo lo que necesitan lo obtienen del mar».

La ciencia explica esta habilidad: Al estudiar su estilo de vida, los investigadores revelaron que el bazos de los Bajau es mayor que el de la mayoría de la gente.

Para llevar a cabo el chequeo, el Dr. Ilardo utilizó un ultrasonido portátil y pidió a los nativos que le permitieran examinar sus bazos.

Al realizar la prueba, pudo verificar que todos los miembros de la tribu (buzos y no buceadores), tenían un tamaño similar. Pero grande fue la sorpresa, cuando comparó los de un grupo de agricultores vecinos, llamado Saluan, para comprobar que eran un 50% más grandes que la media. Al parecer, también encontraron una base genética para explicar esta diferencia.

El buceo libre y su impacto en el cuerpo, En el libro Primo Viaggio Intorno al Globo Terracqueo, el explorador veneciano Antonio Pigafetta relataba en el siglo XVI, las increíbles capacidades de buceo de los bajau.

Aunque el tamaño del bazo desempeña un papel preponderante en la capacidad de bucear, hay otros factores involucrados, según Richard Moon, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, dedicado al estudio de la respuesta orgánica del cuerpo humano tanto a la profundidad extrema como a la gran altitud.

En este sentido, dice que, cuando se sumergen a grandes profundidades, los vasos sanguíneos de los pulmones pueden estallar. Esto se debe a la presión ejercida al llenarse con más sangre de la que pueden soportar. Por lo tanto, el entrenamiento ayudaría a evitar ese efecto, además de las adaptaciones genéticas.

Ese entrenamiento, sumado al tamaño del bazo, les permitiría tener más oxígeno en la sangre, para que puedan bucear sin botellas ni máscaras.

La función del bazo: El Dr. Ilardo dice «Cuando bucean de forma tradicional, lo hacen varias veces durante unas ocho horas al día. Pueden ser de 30 segundos a 13 minutos aproximadamente y se sumergen a profundidades de más de 70 metros» (sic). Para bucear a esa profundidad utilizan cinturones lastrados y gafas de madera improvisadas.

Y también describe la función del bazo de la siguiente manera: «El bazo es el depósito de glóbulos rojos oxigenados, por lo que cuando se contrae aporta más oxígeno. Es como un tanque de buceo biologico» (sic). Y añade: «Hay una respuesta humana que se desencadena al contener la respiración y sumergirse en el agua» (sic).

Por último, afirma: «El ritmo cardíaco disminuye, se produce una vasoconstricción periférica. Es decir, los vasos sanguíneos se contraen en las extremidades para preservar la sangre oxigenada para los órganos vitales y lo último es la contracción del bazo» (sic).

Un pueblo amenazado: Sin entrar en detalles técnicos o académicos, éstas son, a grandes rasgos, las razones por las que los bajau son capaces de realizar las proezas subacuáticas que realizan.

Por desgracia, están marginados, como la misteriosa tribu de los ojos azules, y no gozan de los mismos derechos que los habitantes de Indonesia (la isla principal). Además, están amenazados por la pesca industrial, hecho que dificulta su subsistencia.

La principal preocupación del Dr. Ilardo es que, sin el apoyo de las autoridades locales y sin incentivos para su modo de vida, los bajau están abandonando poco a poco el mar. Esto podría suponer la pérdida de una fuente de información para la ciencia sobre las adaptaciones que puede experimentar el ser humano para cambiar y mejorar las condiciones de salud de la especie.